Ayer, en un instante, tuve que definirme.
El miedo se deslizaba entre las palabras, tanto tiempo había pasado desde aquella vez que quise ser otra, la que no enseñaba sus sentimientos, la que se hizo de escayola y a golpe de lágrima se definía con cada noche encerrada en aquella habitación. Cuando observo esa estatuta, puedo encontrarme en los ojos, en el aroma, pero no en al esencia, esa no era yo...
La que teme mantener la mirada, la que es incapaz de que su cara deje de ser el reflejo de cada sentimiento que nutre su caracter.
La que cuando se despierta es incapaz de dormirse por miedo a perderse la vida. La que se agobia por ser inpuntual, la desordenada, la que se carga el doble de trabajo por miedo a que se haga mal.
Aquella que ha sido su porpia enemiga, su confidente, su destructora, su amante. La chica del pelo tricolor, la que cuando se agobia descarga su furia en papel y no mata ni a una mosca.
La torpe, la fuerza más que la maña en estado puro, la que se atreve, la que piensa después de actuar, la que habla mal, piensa mal y acierta. La que tiene mucha memoria, la detallista, cariñosa pero cuando menos arisca. La amiga de la chica guapa, la que se rie, la que se esconde tras el flequillo.
La soñadora fuera de siglo, la que aprende a regular su confianza. Pasión en persona, la que todo el mundo le recuerda a alguien. La que tiene que comentar todo. En ocasiones se siente poco femenina. La que huele a café, adicta a todos los artes, que intenta saber mucho de ellos pero se ve incapaz. Aquella que teme llegar a quinto y no saber que hacer con su vida. La hipocondriaca, quejica, espléndida. Llorona, la que elige el camino complicado antes que el fácil para sentir cada cúmulo se sensaciones. Identificada con el gusto y el tacto. Defensora de las causas perdidas, cabezota pero nada orgullosa. Muy miedosa, pero adicta a sentirlo, a los vuelcos de estómago. La que apesar de los golpes sigue teniendo ganas de probar.
La que teme no llegar a la meta, defraudar. Tan agusto sola, independiente, autista y cuando menos dependiente de los que la quieren. Dormilona en el mínimo tiempo posible.
Aquella que se crea un personaje delante de las fotos por si la verdadera sale en el objetivo y no es bonita.Siempre con heridas y moratones, tiritas que ya cerraron heridas. La que se despista con la mosca que nunca llega a matar.
La que no sabe como definirse por miedo a enseñar tanto y luego no sorprender.
sábado, 31 de enero de 2009
jueves, 29 de enero de 2009
Las acciones hablan más que las palabras.
Miedo a decepcionar, a ser idealizada y no dar más de sí.
Antes no me veía capaz de confiar, ahora confío en tu mirada,
en tus manos, en tu frente, en tus labios.
Y horas que pasan como el viento, que se sienten, quedan impregnadas
en mi pelo, pero pasan volando, rápidas, con ganas de querer más, de ir contracorriente
y gritar de alegría, reir y reir.
Hablarte al oido cuando estas dormido, saber que están a menos de un
metro, jugando entre las sábanas.
Quiero quedarme en aquella habitación.
Miedo a decepcionar, a ser idealizada y no dar más de sí.
Antes no me veía capaz de confiar, ahora confío en tu mirada,
en tus manos, en tu frente, en tus labios.
Y horas que pasan como el viento, que se sienten, quedan impregnadas
en mi pelo, pero pasan volando, rápidas, con ganas de querer más, de ir contracorriente
y gritar de alegría, reir y reir.
Hablarte al oido cuando estas dormido, saber que están a menos de un
metro, jugando entre las sábanas.
Quiero quedarme en aquella habitación.
martes, 27 de enero de 2009
Como dice la canción.....
Acompáñame a estar solo, a purgarme los fantasmas.
Acompáñame al misterio de hacernos compañía,
a dormir sin pretender que no pase nada.
Acompáñame al silencio, de charlar sin las palabras;
a saber que estas ahí, y yo a tu lado.
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto.
Acompáñame, a decir sin las palabras, el quererte tocar sin rozar ni el reflejo de tu piel a contra luz.
Acompáñame a pensar en mí, para vivir por tí.
Acompáñame para calibrar mis miedos, para envenenar mis recuerdo, para quererme un poquito, para desintoxicarme del pasado.
Acompáñame a estar solo por esta vez.
Acompáñame a estar solo, a purgarme los fantasmas.
Acompáñame al misterio de hacernos compañía,
a dormir sin pretender que no pase nada.
Acompáñame al silencio, de charlar sin las palabras;
a saber que estas ahí, y yo a tu lado.
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto.
Acompáñame, a decir sin las palabras, el quererte tocar sin rozar ni el reflejo de tu piel a contra luz.
Acompáñame a pensar en mí, para vivir por tí.
Acompáñame para calibrar mis miedos, para envenenar mis recuerdo, para quererme un poquito, para desintoxicarme del pasado.
Acompáñame a estar solo por esta vez.
sábado, 24 de enero de 2009
miércoles, 21 de enero de 2009
martes, 20 de enero de 2009
Como el amor brujo que no teme al fuego, yo no temo tu mirada.
Deslizándome ligada a tí, clavando mi respiración entre cortada a tu espalda.
Mis pupilas hierven, mis manos intentan hacerte un nudo que haga de malla a la pasión en el frío abismo.
Siento precipicios de sentimientos, vuelcos de corazón por cada esquina.
La música se acelera, el latido, el golpe, el paso; frenético, irreverente, enloquecido.
Yo, tú, uno.
Bailo delante tuyo, embrujada, deseando, amándote.
Mi pecho se topa con el tuyo, la frente, las caderas, las piernas interminables, se funden.
Y de fondo los silencios sin temor.
Tiemblo, me arrullas. Besos que no terminan, donde las bocas se buscan por inercia, se completan, vibran.
El sudor marca el camino de la perdición, sed de tí, de no poder dejar de tocarte, de pensarte, de imaginarte, de soñarte.
Deslizándome ligada a tí, clavando mi respiración entre cortada a tu espalda.
Mis pupilas hierven, mis manos intentan hacerte un nudo que haga de malla a la pasión en el frío abismo.
Siento precipicios de sentimientos, vuelcos de corazón por cada esquina.
La música se acelera, el latido, el golpe, el paso; frenético, irreverente, enloquecido.
Yo, tú, uno.
Bailo delante tuyo, embrujada, deseando, amándote.
Mi pecho se topa con el tuyo, la frente, las caderas, las piernas interminables, se funden.
Y de fondo los silencios sin temor.
Tiemblo, me arrullas. Besos que no terminan, donde las bocas se buscan por inercia, se completan, vibran.
El sudor marca el camino de la perdición, sed de tí, de no poder dejar de tocarte, de pensarte, de imaginarte, de soñarte.
lunes, 19 de enero de 2009
Cuerpo que el viento derrama como la niebla, que con dulzura arrulla el amor y la tempestad de la pasión.Le hace estremecer.
Cuerpo sin vida a pesar de sentir, sin hablar a pesar de escuchar.
Que tiembla con la finalidad del olvido y sueña que las nubes le envuelven contra todo dolor.
La dureza de la soledad le viste de seda en el baile de máscaras de la falsedad.
Que un buen día caerá y volverá a rejuvenecer.
Y así piensa que su libertad para creer se esconde tras la indecisión.
Que teme morir, no por dejar de vivir, sino por haber vivido para esa finalidad, por inercia.
Cuerpo que contra todo pronóstico descubre el latir de su corazón en el puño alzado
y que se prepara para el disparo que le dejará herido para siempre.
Cuerpo sin vida a pesar de sentir, sin hablar a pesar de escuchar.
Que tiembla con la finalidad del olvido y sueña que las nubes le envuelven contra todo dolor.
La dureza de la soledad le viste de seda en el baile de máscaras de la falsedad.
Que un buen día caerá y volverá a rejuvenecer.
Y así piensa que su libertad para creer se esconde tras la indecisión.
Que teme morir, no por dejar de vivir, sino por haber vivido para esa finalidad, por inercia.
Cuerpo que contra todo pronóstico descubre el latir de su corazón en el puño alzado
y que se prepara para el disparo que le dejará herido para siempre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
