viernes, 12 de febrero de 2016

Esa sensación de maldita dependencia.
Quedarse clavada para que te pateen, para que hagan contigo lo que quieran.
Juré que nunca volvería a permitirlo y aquí sigo, dependiendo.

domingo, 7 de febrero de 2016

Maldita vanidad.
Creerse tanto, elevarse sobre el resto.
Realmente es reflejo de la fragilidad, de la soledad.
Creerse algo porque no se es nada.

lunes, 4 de enero de 2016

En mi armario se reflejan las luces.
Aunque es nuevo los destellos son antiguos.
Estaban cuando el amor en esa habitación lo era todo.
Están cuando ahora la soledad lo es todo.
Siguen iluminando, siguen mostrándose llenos de luz.
Se reflejan en mi armario. Me puedo quedar horas mirándolo.
Reflejos distorsionados.

martes, 13 de octubre de 2015

las calles duelen más cuando los mensajes que recibes no son los que esperabas

domingo, 27 de septiembre de 2015

El rechazo.
Lo temo, es abrasador! 
Pero es necesario, para seguir, para crecer. 
Eso sí, no sabes cómo duele. 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Lo abstracto, lo concreto.
Entre ello estoy. En medio de quererte y saber por qué.

jueves, 17 de septiembre de 2015

La necesidad.
Maldita, tirana, destructora.
No te quiero, no te busco, no te necesito.
Pero te siento.
Maldita

domingo, 13 de septiembre de 2015

Ganas de buscar una respuesta.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi mente no para de pensar, no puede detenerse y mentirse.

Ganas de que la respuesta sea sí.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi cuerpo no para de acelerarse, no puede detenerse y mentirse.

Ganas de que salga de ti.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mis manos no parar de sudar, no pueden detenerse y mentirse.

martes, 8 de septiembre de 2015

Me declaro en bancarrota de sentimientos.
Siento decirlo pero es así.
He perdido todo lo que recolecté, ahora simplemente siento por instantes.
Fugaces, que ni recuerdo enteros, que simplemente los absorbo por si un día no queda nada más que la nada.
Me declaro en bancarrota de sentimientos.
No es justo pero así se da.
He perdido todo lo que obtuve, ahora simplemente siento por momentos.
Rápidos, que ni recuerdo enteros, que consumo y gasto por si un día no queda nada más que la nada.

lunes, 31 de agosto de 2015

Sin concentración, dando tumbos, deambulando sin necesidades a la vista.
Soy un fantasma de mis propios fantasmas, incluso ellos ni me visitan ya.
Les parezco aburrida, asqueada, repetitiva y callada. Ya no hablo, ya no miro.


lunes, 17 de agosto de 2015

He vuelto al punto. Pensé que evitando mirarlo fijamente lo perdería de vista, pero allí me está esperando.
Quizás es que nunca me fui, nunca partí y he estado dando vueltas sobre mi misma, arqueando la espalda, pensando que ya era libre de esa atadura.
Pero estoy aquí de nuevo, delante de mi miedo más grande y con ganas de atravesarlo, de volver a contaminarme de él, de adentrarme en él.
Todo vino en ese momento, en ese revoltijo de palabras que ya ni me acuerdo, que ya engañan a mi cabeza, inventadas y sujetas a finos hilos.
¿Será mentira todo? Me gustará vivir de esa mentira eternamente.
Dejemos que tome forma y me absorba, me dejaré llevar.

domingo, 26 de enero de 2014

No volveré a cometer el error de contar entre cuanta piel me perdí.
Tuve mi tiempo  de gloria en noches encubiertas por mañanas falseadas.

Sólo me falta remendar aquel parche que sujeta mi rodilla al frenesí.
Historias que no sé hasta donde pueden ser verdad y hasta yo misma me las creo.

No voy a mencionar cuánto sudor fue capaz de absorber mi cuerpo.
Ni voy a perseguir el drama de no saber el nombre de quién me acompaña hasta el portal.

Quizás mis codos, apegados a los muslos, no quieran despegarse de tanto sentimiento.
De idas  y venidas, de calor y más calor, de correr y salir entumecida.


jueves, 2 de enero de 2014

De vez en cuando rebusco entre todas esas cajas.
Me gusta la sensación de encontrar mi vida allí, entre papeles y recortes.
Saber que vaya donde vaya, mi vida, todo, estará dentro de una pequeña caja de latón.

domingo, 10 de noviembre de 2013


Pestañeos se han sucedido y parece que nada ha cambiado.
Parecía que tuviese miedo de volver a escribir, de retomar todo esto.
He vuelto al inicio, al papel y la mano, a la tapa subida, a la observación del cuerpo.

No sé dónde has estado tú todo este tiempo ni lo que has hecho.
Yo he intentado hacer, eso no sé si tiene algo de poderoso.

He vuelto a los olmos y los olvidos, las letras y los sonidos.
Quizás lo de volver no resulte tan malo, puede que para alguien esto signifique su hoar.

No sé por qué pero estoy aquí.

sábado, 13 de abril de 2013

Te he visto reflejado en él.
Me ocurrió lo mismo. No supe cómo, pero así fue.
Sabía que un día acudiría a mi un mensaje, una idea, una señal.
Quizás, tarde o temprano mi cuerpo me devolvería a ese estado, a esa idea.
Te he visto reflejado en él, hablaba, sonaba y miraba igual que tú.
Me ha mirado igual, con las mismas pupilas y me he sentido vacía.
Si, un sentimiento nada agradable, vacía, sin nada, sin ti.
Te he visto reflejado en él.
Olía igual, se movía, respiraba sobre mi nuca igual que un día lo hiciste tú.
Se me ocurrió besarle y sabía igual que tú, a amor, pero no era el tuyo.
Te he visto reflejado en él.
Pero no me he visto a mi, ni un nosotros, ni una salvación.



viernes, 5 de abril de 2013

Tengo calor. Estoy ardiendo.
Hace un momento tenía frío, me dolían los dedos.

Calor, frío, frío calor.
Amor, odio, odio, amor.
Quizás sea lo mismo.

Quizás el odio sea calor y arda dentro de mí.
Quizás el frío sea el amor, me produce dolor en los dedos.

Es tocarte y sentir dolor, es rozarte y sentir frío.
Hubo un momento. Una milésima de segundo.
Un instante, una pizca de vida, una ida hacia delante.

Existió un quizás, un espera, un tal vez.
De verdad que lo sentí, lo palpé, lo mordí.

Pero en realidad no tenía vida. No latía.
Era mentira. No sé, no lo supe nunca.

De acuerdo, si era mentira, ¿por qué dolía?
Quizás, esa fugacidad lo hizo eterno. Lo hizo deseable.

El deseo es lo peor de esta vida. Desear es perder.
Desear es imposible. La vida es imposible.

La muerte, la mentira, el no saber. Eso es vida.

sábado, 16 de febrero de 2013

Hace tiempo que ya no escribo.
Que no comparto, que me lo guardo.
Desde entonces se me queda anudado, anclado.
Me hace heridas, aflora por donde no debe.

Hace tiempo que no lo comento.
Que no se o digo, que lo escondo.
Desde entonces se me queda pega, encajado.
Me hace llorar, aparece cuando menos lo esperas.

Hace tiempo y duele. 

domingo, 9 de diciembre de 2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

Naci un día a principios de abril. No sé si demasiado pronto o demasiado tarde para no entender esta vida.
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