Puede que el agua sobre mi cuerpo intente dejar señales.
No creo que duelan, pero sí que hay sangre. De la que se derrama y llena sentimientos.
Tal vez el agua, en pequeñas gotas trace un camino.
No creo que llegue a ninguna parte, pero si que hay ganas. De las que permiten amar.
Sin embargo toda se evapora, desaparece sobre mi vientre.
No creo que tu paso por mi sea lo mismo, pero si que has sido necesidad. De la que alimenta mis entrañas.
jueves, 28 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
Me digiste transparencia. Honestidad. Verdad.
En cuanto le diste la mano a ella yo sentí. Mentira. Crueldad. Falsedad.
A mí me hiciste el amor entre el sol de la ventana y las sombras de tus dedos.
Yo era aquella a la que digiste que podrías crear vida entre sus pechos.
La que te lamí y acariciaba. A la que penetrabas hasta la saciedad.
Cuando la besaste frente a mí supe que no eran más que palabras. Que un nuevo fantasma tenía nombre y apellidos y se colgaría de mi por un tiempo. Hasta que un nuevo sol despertase entre esa ventana y me volviera a penetrar. Pero esta vez de verdad.
En cuanto le diste la mano a ella yo sentí. Mentira. Crueldad. Falsedad.
A mí me hiciste el amor entre el sol de la ventana y las sombras de tus dedos.
Yo era aquella a la que digiste que podrías crear vida entre sus pechos.
La que te lamí y acariciaba. A la que penetrabas hasta la saciedad.
Cuando la besaste frente a mí supe que no eran más que palabras. Que un nuevo fantasma tenía nombre y apellidos y se colgaría de mi por un tiempo. Hasta que un nuevo sol despertase entre esa ventana y me volviera a penetrar. Pero esta vez de verdad.
martes, 15 de mayo de 2012
Estaban en el salón. Apunto de marcharse para salir.
Él obrservándola sin hablar, mientras ella se arreglaba.
Él la preguntó- ¿Cuánto queda para marcharnos?
Cinco Minutos-estimó ella. Y con delicadeza enseñó los cinco dedos de su mano.
Más tarde, cuando volvieron se quedaron dormidos en el salón.
Nunca supieron cómo, pero tiempo después todo acabó.
Entonces, ella le preguntó - ¿Cuánto crees que aguantaremos sin olvidarlo?
Él recordó la escena de aquella tarde y abriendo bien su mano enseñó sus cinco dedos. y determinó - Tan sólo cinco minutos.
Versión de 'Cinco Minutos'- Mirafiori
Él obrservándola sin hablar, mientras ella se arreglaba.
Él la preguntó- ¿Cuánto queda para marcharnos?
Cinco Minutos-estimó ella. Y con delicadeza enseñó los cinco dedos de su mano.
Más tarde, cuando volvieron se quedaron dormidos en el salón.
Nunca supieron cómo, pero tiempo después todo acabó.
Entonces, ella le preguntó - ¿Cuánto crees que aguantaremos sin olvidarlo?
Él recordó la escena de aquella tarde y abriendo bien su mano enseñó sus cinco dedos. y determinó - Tan sólo cinco minutos.
Versión de 'Cinco Minutos'- Mirafiori
domingo, 6 de mayo de 2012
Puede que esto dure un minuto.
Que el sentimiento se quedé instalado en mi cuerpo durante milésimas de segundo.
Pero es suspiro que desprenderé de mi boca será recordado durante años.
Realmente no es más que suspiros y bocanadas.
Solamente son vibraciones y ajetreos.
Puede que tal vez un te quiero entre ellos.
Y el tiempo se ha parado, al igual que mi respiración.
Mis ojos se han quedado en blanco al igual que mi mente.
El suspiro, unido al te quiero, ha salido por mi boca y lo he sentido.
Realmente es un minuto.
Solamente un instante fugaz.
Puede que que el te quiero dure más.
Que el sentimiento se quedé instalado en mi cuerpo durante milésimas de segundo.
Pero es suspiro que desprenderé de mi boca será recordado durante años.
Realmente no es más que suspiros y bocanadas.
Solamente son vibraciones y ajetreos.
Puede que tal vez un te quiero entre ellos.
Y el tiempo se ha parado, al igual que mi respiración.
Mis ojos se han quedado en blanco al igual que mi mente.
El suspiro, unido al te quiero, ha salido por mi boca y lo he sentido.
Realmente es un minuto.
Solamente un instante fugaz.
Puede que que el te quiero dure más.
miércoles, 25 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
lunes, 9 de abril de 2012
Un año más ha pasado, ha sucedido, se ha sentido.
Puede que el resto no os hayáis dado cuenta. Puede que para vosotros no sea relevante.
En mi pequeño mundo, ese por el cual subsisto, respiro y siento, el temblor se notó.
Puede que no sea de hacer balances, de contar cuantas veces he sabido cruzar la calle con el semáforo en rojo, otras tantas veces que he dicho gracias sin esperar respuesta o carcajadas he emitido por encima del promedio normal.
Tal vez, este año me haya cambiado, me haya puesto en otro sito, en otro contexto y con nueva gente. No sé si el próximo estará la misma gente o cada vez menos o incluso no esté yo. Pero supongo que todo es cuestión de probar, de saborear, de vomitar un poco de lo que no nos gusta, de lo que nos hace daño para dejar entrar a lo que nos sienta bien o lo que creemos que nos debería sentar bien en un futuro cercano.
Puede que haya repetido muchas veces la misma palabra, la misma falta ortográfica, la misma sensación. Me gusta la repetición, me gusta gustar.
Hoy.
Mañana.
Tal vez.
Puede.
Debería poder.
Puede que el resto no os hayáis dado cuenta. Puede que para vosotros no sea relevante.
En mi pequeño mundo, ese por el cual subsisto, respiro y siento, el temblor se notó.
Puede que no sea de hacer balances, de contar cuantas veces he sabido cruzar la calle con el semáforo en rojo, otras tantas veces que he dicho gracias sin esperar respuesta o carcajadas he emitido por encima del promedio normal.
Tal vez, este año me haya cambiado, me haya puesto en otro sito, en otro contexto y con nueva gente. No sé si el próximo estará la misma gente o cada vez menos o incluso no esté yo. Pero supongo que todo es cuestión de probar, de saborear, de vomitar un poco de lo que no nos gusta, de lo que nos hace daño para dejar entrar a lo que nos sienta bien o lo que creemos que nos debería sentar bien en un futuro cercano.
Puede que haya repetido muchas veces la misma palabra, la misma falta ortográfica, la misma sensación. Me gusta la repetición, me gusta gustar.
Hoy.
Mañana.
Tal vez.
Puede.
Debería poder.
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