Siento que le perteneces.
Siento sentir que ya no sientas nada por mí.
Odio que le toques, que tus manos recorran su cintura
y acaben en el cóncavo mundo de las sensaciones.
Que los orgasmos que guardabas para mí, se hayan impregnado de su aliento,
que te lo diga al oido de la misma forma como te lo decía yo, bajito y excitante.
Siento que le perteneces.
Siento sentir que no sientas nada por mí.
Detesto que la mires como creí que me mirabas a mí, y que toques su pelo
como si no existiera otro, y yo mientras enviándote mis cabellos por carta para
que no los olvidaras.
Que pienses en ella cuando necesites hablar y yo no sepa más de tí.
Siento que le perteneces.
Siento sentir que no sientas nada por mí.
Aborrezco seguir prendada de tu belleza, de tu sinceridad y mientras tanto
besas sus labios con fuerza y gana, como cuando me besaste a mí y no querías acabar.
Que por un momento creí que yo era ella, y tú creiste que yo no quería serlo.
Siento que le perteneces.
Siento sentir que no sientas nada por mí.