Creí que el destino venía disfrazado de abrazos a esta fiesta.
A altas horas de la noche y embriagada por el humo y el alcohol, las drogas y el amor vi como de aquel abrazo sacaba una daga mortal.
Mi pelo tricolor comenzó a tener un tono rojizo. Mis creencias cayeron al suelo y germinaron.
Desde aquella noche tengo un vacio. No tengo nada
miércoles, 28 de octubre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
7 de la tarde. Callejón
Chica corre tras sus sueños.
Sus pies cada vez más parecen que solo tienen una dirección, "¡por aquí!, ¡no por aquí!"
Como si se tratara de un globo que se le escapó de pequeña alza los brazos y los ve tan diminutos que se siente insegura de alcanzarlo. Su pelo se va haciendo una maraña de dudas, ya no sabe que oportunidades han quedado atrás, puertas, ventanas, salidas de emergencia...
"Corre corre que te pillo", mientras que el sueño se rie a carcajada limpia, haciéndole burla mirándo como cada vez más, la chica va haciéndose pequeñay a gran distancia y derrepente una onomatopeya se ecucha en la lejanía. Ruido de tropezón y el sueño cae malherido.
La chica se acerca, "¿estás bien?". El sueño entristecido y llorón le mira a los ojos y le intenta convencer para que se aproxime abajo, donde se encuentra arrodillado. La chica duditativa se acerca y el sueño le dice a su oido "Mira lo que me has hecho, tanto tiempo corriendo detrás de mí, dejando cosas atrás y ahora me has hecho romperme, has roto tu sueño y ahora qué, ¿piensas arreglarme o tirarme en la primera papelera que encuentres? No te das cuenta chica que ya no eres una chica que eres una mujer, ha pasado tanto....verdad, has crecido y siempre me teneias en la mente. Me he convertido en un pequeño ser de tanto que me has querido materializar, y ¿ ahora qué? ¿ahora qué?....poco a poco la chica se va quedando sentana en el suelo y la voz se pierde en la lejanía, ella cierra los ojos llena de invertidumbre y cuando los abres, es ella la que tiene el respón en la rodilla, la que se calló. La que por tanto correr se tropezó.
Chica corre tras sus sueños.
Sus pies cada vez más parecen que solo tienen una dirección, "¡por aquí!, ¡no por aquí!"
Como si se tratara de un globo que se le escapó de pequeña alza los brazos y los ve tan diminutos que se siente insegura de alcanzarlo. Su pelo se va haciendo una maraña de dudas, ya no sabe que oportunidades han quedado atrás, puertas, ventanas, salidas de emergencia...
"Corre corre que te pillo", mientras que el sueño se rie a carcajada limpia, haciéndole burla mirándo como cada vez más, la chica va haciéndose pequeñay a gran distancia y derrepente una onomatopeya se ecucha en la lejanía. Ruido de tropezón y el sueño cae malherido.
La chica se acerca, "¿estás bien?". El sueño entristecido y llorón le mira a los ojos y le intenta convencer para que se aproxime abajo, donde se encuentra arrodillado. La chica duditativa se acerca y el sueño le dice a su oido "Mira lo que me has hecho, tanto tiempo corriendo detrás de mí, dejando cosas atrás y ahora me has hecho romperme, has roto tu sueño y ahora qué, ¿piensas arreglarme o tirarme en la primera papelera que encuentres? No te das cuenta chica que ya no eres una chica que eres una mujer, ha pasado tanto....verdad, has crecido y siempre me teneias en la mente. Me he convertido en un pequeño ser de tanto que me has querido materializar, y ¿ ahora qué? ¿ahora qué?....poco a poco la chica se va quedando sentana en el suelo y la voz se pierde en la lejanía, ella cierra los ojos llena de invertidumbre y cuando los abres, es ella la que tiene el respón en la rodilla, la que se calló. La que por tanto correr se tropezó.
lunes, 5 de octubre de 2009
sábado, 3 de octubre de 2009
miércoles, 30 de septiembre de 2009
No te moviste y yo ví como pasaban las horas imaginando que te movias, que venías hacia mí. Que tu imagen se proyectaba sobre la mía, en la cama, como aquella noche.
Y te espero sentada, en la escalera que no lleva ninguna parte, con las rodillas muy cerca, como barrera que protege mi corazón. Te espero, día y noche, mañana y tarde. Solo se me queda la imagen tuya, el silbido en mi oido, las palabras...
Cuanto más te vas, más dentro se me mete tu presencia.
Y te espero sentada, en la escalera que no lleva ninguna parte, con las rodillas muy cerca, como barrera que protege mi corazón. Te espero, día y noche, mañana y tarde. Solo se me queda la imagen tuya, el silbido en mi oido, las palabras...
Cuanto más te vas, más dentro se me mete tu presencia.
martes, 29 de septiembre de 2009
No podía abrir los ojos y tú mientras cogiéndome de la mano.
Pronunciabas mi nombre, como si todo ese cúmulo de letras tuviera una carga intensa, que derrotara el dolor que tenía dentro de mi cabeza.
Yo te decía que no podía más que necesitaba que tiraras de mí, porque mis fuerzas se habían anulado. Intentaba correr, alejarme de ese dolor, pero no podía, me apretaba, me contraía, me hacía diminuta.
Y tu volvías a pronunciar mi nombre, como si stuviera a mil kilómetros de tu cuerpo, como si quisieras mantener el hilo de voz como una cuerda de salvación, de amarre.
Cuando yo quise pronunciar tu nombre, ya era demasiado tarde, algo dentro de mí falló.
El frío cubrió mis pasiones
Pronunciabas mi nombre, como si todo ese cúmulo de letras tuviera una carga intensa, que derrotara el dolor que tenía dentro de mi cabeza.
Yo te decía que no podía más que necesitaba que tiraras de mí, porque mis fuerzas se habían anulado. Intentaba correr, alejarme de ese dolor, pero no podía, me apretaba, me contraía, me hacía diminuta.
Y tu volvías a pronunciar mi nombre, como si stuviera a mil kilómetros de tu cuerpo, como si quisieras mantener el hilo de voz como una cuerda de salvación, de amarre.
Cuando yo quise pronunciar tu nombre, ya era demasiado tarde, algo dentro de mí falló.
El frío cubrió mis pasiones
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