Entre ello estoy. En medio de quererte y saber por qué.
jueves, 17 de septiembre de 2015
domingo, 13 de septiembre de 2015
Ganas de buscar una respuesta.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi mente no para de pensar, no puede detenerse y mentirse.
Ganas de que la respuesta sea sí.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi cuerpo no para de acelerarse, no puede detenerse y mentirse.
Ganas de que salga de ti.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mis manos no parar de sudar, no pueden detenerse y mentirse.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi mente no para de pensar, no puede detenerse y mentirse.
Ganas de que la respuesta sea sí.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mi cuerpo no para de acelerarse, no puede detenerse y mentirse.
Ganas de que salga de ti.
La intensidad del alma por obtenerla.
Mis manos no parar de sudar, no pueden detenerse y mentirse.
martes, 8 de septiembre de 2015
Me declaro en bancarrota de sentimientos.
Siento decirlo pero es así.
He perdido todo lo que recolecté, ahora simplemente siento por instantes.
Fugaces, que ni recuerdo enteros, que simplemente los absorbo por si un día no queda nada más que la nada.
Me declaro en bancarrota de sentimientos.
No es justo pero así se da.
He perdido todo lo que obtuve, ahora simplemente siento por momentos.
Rápidos, que ni recuerdo enteros, que consumo y gasto por si un día no queda nada más que la nada.
Siento decirlo pero es así.
He perdido todo lo que recolecté, ahora simplemente siento por instantes.
Fugaces, que ni recuerdo enteros, que simplemente los absorbo por si un día no queda nada más que la nada.
Me declaro en bancarrota de sentimientos.
No es justo pero así se da.
He perdido todo lo que obtuve, ahora simplemente siento por momentos.
Rápidos, que ni recuerdo enteros, que consumo y gasto por si un día no queda nada más que la nada.
lunes, 31 de agosto de 2015
lunes, 17 de agosto de 2015
He vuelto al punto. Pensé que evitando mirarlo fijamente lo perdería de vista, pero allí me está esperando.
Quizás es que nunca me fui, nunca partí y he estado dando vueltas sobre mi misma, arqueando la espalda, pensando que ya era libre de esa atadura.
Pero estoy aquí de nuevo, delante de mi miedo más grande y con ganas de atravesarlo, de volver a contaminarme de él, de adentrarme en él.
Todo vino en ese momento, en ese revoltijo de palabras que ya ni me acuerdo, que ya engañan a mi cabeza, inventadas y sujetas a finos hilos.
¿Será mentira todo? Me gustará vivir de esa mentira eternamente.
Dejemos que tome forma y me absorba, me dejaré llevar.
Quizás es que nunca me fui, nunca partí y he estado dando vueltas sobre mi misma, arqueando la espalda, pensando que ya era libre de esa atadura.
Pero estoy aquí de nuevo, delante de mi miedo más grande y con ganas de atravesarlo, de volver a contaminarme de él, de adentrarme en él.
Todo vino en ese momento, en ese revoltijo de palabras que ya ni me acuerdo, que ya engañan a mi cabeza, inventadas y sujetas a finos hilos.
¿Será mentira todo? Me gustará vivir de esa mentira eternamente.
Dejemos que tome forma y me absorba, me dejaré llevar.
domingo, 26 de enero de 2014
No volveré a cometer el error de contar entre cuanta piel me perdí.
Tuve mi tiempo de gloria en noches encubiertas por mañanas falseadas.
Sólo me falta remendar aquel parche que sujeta mi rodilla al frenesí.
Historias que no sé hasta donde pueden ser verdad y hasta yo misma me las creo.
No voy a mencionar cuánto sudor fue capaz de absorber mi cuerpo.
Ni voy a perseguir el drama de no saber el nombre de quién me acompaña hasta el portal.
Quizás mis codos, apegados a los muslos, no quieran despegarse de tanto sentimiento.
De idas y venidas, de calor y más calor, de correr y salir entumecida.
Tuve mi tiempo de gloria en noches encubiertas por mañanas falseadas.
Sólo me falta remendar aquel parche que sujeta mi rodilla al frenesí.
Historias que no sé hasta donde pueden ser verdad y hasta yo misma me las creo.
No voy a mencionar cuánto sudor fue capaz de absorber mi cuerpo.
Ni voy a perseguir el drama de no saber el nombre de quién me acompaña hasta el portal.
Quizás mis codos, apegados a los muslos, no quieran despegarse de tanto sentimiento.
De idas y venidas, de calor y más calor, de correr y salir entumecida.
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