He vuelto al punto. Pensé que evitando mirarlo fijamente lo perdería de vista, pero allí me está esperando.
Quizás es que nunca me fui, nunca partí y he estado dando vueltas sobre mi misma, arqueando la espalda, pensando que ya era libre de esa atadura.
Pero estoy aquí de nuevo, delante de mi miedo más grande y con ganas de atravesarlo, de volver a contaminarme de él, de adentrarme en él.
Todo vino en ese momento, en ese revoltijo de palabras que ya ni me acuerdo, que ya engañan a mi cabeza, inventadas y sujetas a finos hilos.
¿Será mentira todo? Me gustará vivir de esa mentira eternamente.
Dejemos que tome forma y me absorba, me dejaré llevar.
lunes, 17 de agosto de 2015
domingo, 26 de enero de 2014
No volveré a cometer el error de contar entre cuanta piel me perdí.
Tuve mi tiempo de gloria en noches encubiertas por mañanas falseadas.
Sólo me falta remendar aquel parche que sujeta mi rodilla al frenesí.
Historias que no sé hasta donde pueden ser verdad y hasta yo misma me las creo.
No voy a mencionar cuánto sudor fue capaz de absorber mi cuerpo.
Ni voy a perseguir el drama de no saber el nombre de quién me acompaña hasta el portal.
Quizás mis codos, apegados a los muslos, no quieran despegarse de tanto sentimiento.
De idas y venidas, de calor y más calor, de correr y salir entumecida.
Tuve mi tiempo de gloria en noches encubiertas por mañanas falseadas.
Sólo me falta remendar aquel parche que sujeta mi rodilla al frenesí.
Historias que no sé hasta donde pueden ser verdad y hasta yo misma me las creo.
No voy a mencionar cuánto sudor fue capaz de absorber mi cuerpo.
Ni voy a perseguir el drama de no saber el nombre de quién me acompaña hasta el portal.
Quizás mis codos, apegados a los muslos, no quieran despegarse de tanto sentimiento.
De idas y venidas, de calor y más calor, de correr y salir entumecida.
jueves, 2 de enero de 2014
domingo, 10 de noviembre de 2013
Pestañeos se han sucedido y parece que nada ha cambiado.
Parecía que tuviese miedo de volver a escribir, de retomar todo esto.
He vuelto al inicio, al papel y la mano, a la tapa subida, a la observación del cuerpo.
No sé dónde has estado tú todo este tiempo ni lo que has hecho.
Yo he intentado hacer, eso no sé si tiene algo de poderoso.
He vuelto a los olmos y los olvidos, las letras y los sonidos.
Quizás lo de volver no resulte tan malo, puede que para alguien esto signifique su hoar.
No sé por qué pero estoy aquí.
sábado, 13 de abril de 2013
Te he visto reflejado en él.
Me ocurrió lo mismo. No supe cómo, pero así fue.
Sabía que un día acudiría a mi un mensaje, una idea, una señal.
Quizás, tarde o temprano mi cuerpo me devolvería a ese estado, a esa idea.
Te he visto reflejado en él, hablaba, sonaba y miraba igual que tú.
Me ha mirado igual, con las mismas pupilas y me he sentido vacía.
Si, un sentimiento nada agradable, vacía, sin nada, sin ti.
Te he visto reflejado en él.
Olía igual, se movía, respiraba sobre mi nuca igual que un día lo hiciste tú.
Se me ocurrió besarle y sabía igual que tú, a amor, pero no era el tuyo.
Te he visto reflejado en él.
Pero no me he visto a mi, ni un nosotros, ni una salvación.
Me ocurrió lo mismo. No supe cómo, pero así fue.
Sabía que un día acudiría a mi un mensaje, una idea, una señal.
Quizás, tarde o temprano mi cuerpo me devolvería a ese estado, a esa idea.
Te he visto reflejado en él, hablaba, sonaba y miraba igual que tú.
Me ha mirado igual, con las mismas pupilas y me he sentido vacía.
Si, un sentimiento nada agradable, vacía, sin nada, sin ti.
Te he visto reflejado en él.
Olía igual, se movía, respiraba sobre mi nuca igual que un día lo hiciste tú.
Se me ocurrió besarle y sabía igual que tú, a amor, pero no era el tuyo.
Te he visto reflejado en él.
Pero no me he visto a mi, ni un nosotros, ni una salvación.
viernes, 5 de abril de 2013
Tengo calor. Estoy ardiendo.
Hace un momento tenía frío, me dolían los dedos.
Calor, frío, frío calor.
Amor, odio, odio, amor.
Quizás sea lo mismo.
Quizás el odio sea calor y arda dentro de mí.
Quizás el frío sea el amor, me produce dolor en los dedos.
Es tocarte y sentir dolor, es rozarte y sentir frío.
Hace un momento tenía frío, me dolían los dedos.
Calor, frío, frío calor.
Amor, odio, odio, amor.
Quizás sea lo mismo.
Quizás el odio sea calor y arda dentro de mí.
Quizás el frío sea el amor, me produce dolor en los dedos.
Es tocarte y sentir dolor, es rozarte y sentir frío.
Hubo un momento. Una milésima de segundo.
Un instante, una pizca de vida, una ida hacia delante.
Existió un quizás, un espera, un tal vez.
De verdad que lo sentí, lo palpé, lo mordí.
Pero en realidad no tenía vida. No latía.
Era mentira. No sé, no lo supe nunca.
De acuerdo, si era mentira, ¿por qué dolía?
Quizás, esa fugacidad lo hizo eterno. Lo hizo deseable.
El deseo es lo peor de esta vida. Desear es perder.
Desear es imposible. La vida es imposible.
La muerte, la mentira, el no saber. Eso es vida.
Un instante, una pizca de vida, una ida hacia delante.
Existió un quizás, un espera, un tal vez.
De verdad que lo sentí, lo palpé, lo mordí.
Pero en realidad no tenía vida. No latía.
Era mentira. No sé, no lo supe nunca.
De acuerdo, si era mentira, ¿por qué dolía?
Quizás, esa fugacidad lo hizo eterno. Lo hizo deseable.
El deseo es lo peor de esta vida. Desear es perder.
Desear es imposible. La vida es imposible.
La muerte, la mentira, el no saber. Eso es vida.
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