Hubo un momento. Una milésima de segundo.
Un instante, una pizca de vida, una ida hacia delante.
Existió un quizás, un espera, un tal vez.
De verdad que lo sentí, lo palpé, lo mordí.
Pero en realidad no tenía vida. No latía.
Era mentira. No sé, no lo supe nunca.
De acuerdo, si era mentira, ¿por qué dolía?
Quizás, esa fugacidad lo hizo eterno. Lo hizo deseable.
El deseo es lo peor de esta vida. Desear es perder.
Desear es imposible. La vida es imposible.
La muerte, la mentira, el no saber. Eso es vida.
viernes, 5 de abril de 2013
sábado, 16 de febrero de 2013
Hace tiempo que ya no escribo.
Que no comparto, que me lo guardo.
Desde entonces se me queda anudado, anclado.
Me hace heridas, aflora por donde no debe.
Hace tiempo que no lo comento.
Que no se o digo, que lo escondo.
Desde entonces se me queda pega, encajado.
Me hace llorar, aparece cuando menos lo esperas.
Hace tiempo y duele.
Que no comparto, que me lo guardo.
Desde entonces se me queda anudado, anclado.
Me hace heridas, aflora por donde no debe.
Hace tiempo que no lo comento.
Que no se o digo, que lo escondo.
Desde entonces se me queda pega, encajado.
Me hace llorar, aparece cuando menos lo esperas.
Hace tiempo y duele.
domingo, 9 de diciembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
Acaba de despertarme una gota de lluvia.
Alguna grieta, del techo, ha dejado que desaparezca de mi propio sueño.
Ahora que la miro, que la contemplo, que me doy cuenta de su existencia sé que siempre estvo ahí y que todas las noches que pensaba que en mi sueños nos besábamos bajo el agua es que en realidad lo hacíamos en mi cama.
Pero ahora ya no estas tú y esa gota me recuerda a ti. Ya no hay besos en la cama, ni bajo el agua, ya no hay sueños, sólo grietas.
Alguna grieta, del techo, ha dejado que desaparezca de mi propio sueño.
Ahora que la miro, que la contemplo, que me doy cuenta de su existencia sé que siempre estvo ahí y que todas las noches que pensaba que en mi sueños nos besábamos bajo el agua es que en realidad lo hacíamos en mi cama.
Pero ahora ya no estas tú y esa gota me recuerda a ti. Ya no hay besos en la cama, ni bajo el agua, ya no hay sueños, sólo grietas.
martes, 9 de octubre de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

