Hace tiempo que ya no escribo.
Que no comparto, que me lo guardo.
Desde entonces se me queda anudado, anclado.
Me hace heridas, aflora por donde no debe.
Hace tiempo que no lo comento.
Que no se o digo, que lo escondo.
Desde entonces se me queda pega, encajado.
Me hace llorar, aparece cuando menos lo esperas.
Hace tiempo y duele.
sábado, 16 de febrero de 2013
domingo, 9 de diciembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
Acaba de despertarme una gota de lluvia.
Alguna grieta, del techo, ha dejado que desaparezca de mi propio sueño.
Ahora que la miro, que la contemplo, que me doy cuenta de su existencia sé que siempre estvo ahí y que todas las noches que pensaba que en mi sueños nos besábamos bajo el agua es que en realidad lo hacíamos en mi cama.
Pero ahora ya no estas tú y esa gota me recuerda a ti. Ya no hay besos en la cama, ni bajo el agua, ya no hay sueños, sólo grietas.
Alguna grieta, del techo, ha dejado que desaparezca de mi propio sueño.
Ahora que la miro, que la contemplo, que me doy cuenta de su existencia sé que siempre estvo ahí y que todas las noches que pensaba que en mi sueños nos besábamos bajo el agua es que en realidad lo hacíamos en mi cama.
Pero ahora ya no estas tú y esa gota me recuerda a ti. Ya no hay besos en la cama, ni bajo el agua, ya no hay sueños, sólo grietas.
martes, 9 de octubre de 2012
domingo, 30 de septiembre de 2012
domingo, 9 de septiembre de 2012
No sé que nos puede quedar entre las manos, cuando tú, ni tan siquiera me miras.
Cuando podría crear un mundo en el medio de estas dos palmas sudorosa y frías.
He creído que podría reiniciar, reconstruir, volver al origen de todo. Pero no, es irremediable, es triste reconocerlo y mucho más no poder ponerle remedio.
Por tanto mis manos estás vacías, pero siguen sudorosas y frías, más que antes, más que cuando me dabas la mano y no te importaba. No me queda más remedio que juntar los puños y golpear fuertemente mi corazón por si obtengo más vida, más respiración.
Cuando podría crear un mundo en el medio de estas dos palmas sudorosa y frías.
He creído que podría reiniciar, reconstruir, volver al origen de todo. Pero no, es irremediable, es triste reconocerlo y mucho más no poder ponerle remedio.
Por tanto mis manos estás vacías, pero siguen sudorosas y frías, más que antes, más que cuando me dabas la mano y no te importaba. No me queda más remedio que juntar los puños y golpear fuertemente mi corazón por si obtengo más vida, más respiración.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

