Isolda lloró hasta quedarse seca. Las lágrimas sabían a rabia, a tristeza y a rencor.
No pudo más y cayó de rodillas, las fuerzas le fallaron, el corazón comenzó a enfriarse.
Su cuerpo, tendido en el suelo, pedía a gritos ser salvado.
martes, 22 de noviembre de 2011
domingo, 20 de noviembre de 2011
Te desafio, corazón.
Te desafio a que te atrevas a decírmelo. Aquello de lo que tienes tanto miedo.
Sé que lo estás deseando
Qué me hagas tuya, formar parte de ti, como una anexo a tu cuerpo al que poder tocar y acariciar continuamente.
Te desafío corazón.
Te desafío a que me quieras como te quiero yo
miércoles, 16 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
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