Tú digiste que no era el momento.
Digiste que te gustaba mi pasión, mi locura, mis ganas de vivir.
Luego decidiste echármelo en cara.
Digiste que sería especial para siempre.
Luego decidiste abandonarlo todo.
Y ahora no sientes, ni padeces y no te atreves a decírmelo.
viernes, 10 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
Rapidamente cerré los ojos y fue como volver a ese instante en el que juré nunca más hacerlo.
Lentamente me mentí a mi misma y dejé que se derramase mi moral y mi racionalidad por un instante entre mis dedos.
Los ojos en blanco, la cabeza en penitencia, las manos entrelazadas y mi frente fría contra la superficie.
Creí que era más fuerte, debí mentirme durante más tiempo.
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