viernes, 27 de agosto de 2010

He soportado que entres en mis pensamientos cada madrugada, con la intención de hacerme ver que aquella noche tuvo que ser diferente.
Me he creado la imagen de que tuve valor y fuerza, pero en realidad salí corriendo con la idea de que tú me cogieras de la mano.

Corriste, pero en dirección contraria, mientras yo gritaba.

"¿No pensarías que iba a marcharme con las manos vacías por tí?"

martes, 27 de julio de 2010

La verdadera importancia del amor radica en la expresion de dos cuerpos desnudos en la madrugada y el sudor que recorre el camino que acaban de construir hacia el sentimiento.

sábado, 5 de junio de 2010

Recuerdo las manos de mi abuela acariciándome el pelo y regañándome por cortarme mi larga melena. La yaya tenía nombre de ángel y de vencedora.

Por eso no he querido verla, no he querido despedirme de ella, he querido y decidido recordarla.

domingo, 23 de mayo de 2010

Tu negación me quebró las pestañas.

jueves, 20 de mayo de 2010

Los dos en el sillón. Aquél que vió nacer el amor que nos desborda, que nos hace desnudarnos en las cálidas tardes primaverles. Aquel sillón que nos hizo compartir música en las primeras citas, aquél en el que me hiciste el amor sin avisar, en el que te entregaste a mí desde la lejanía del kilometraje.

Y un diálogo que se repite, que me introduce dentro de un bucle de sentimientos. Una razón por la que viniste y yo intento cuidarla para que no te vayas.

Un sillón que puede hablar solo de historias, de desencuentros, de besos furtivos y tocamiento; de calidez y frialdad. De amor.

domingo, 16 de mayo de 2010

No tengo poder sobre tu decisión y un vértigo se adentra con rapidez por mi cuerpo. Me quedo muda y mis gritos son silencios en medio de los cambios ante los que no estoy preparada.

En realidad no concibo las cosas más allá del momento exacto en el que nos hicimos uno; no tengo Norte, no tengo fronteras y me aterran los muros. Esos que cayeron, como lo hizo la venda de mis ojos cuando me di cuenta de que no eramos un "nosotros" para tí.

Cada vez más lejos, más deprisa, más distantes.

lunes, 10 de mayo de 2010

Me he dado cuenta de que tengo sensaciones en la punta de los dedos
y que cada vez que te toco un suspiro recorre mi garganta y se estanca en mi lengua.

Me he dado cuenta de que los dedos que marcaron tu telefonillo no lograron la misma
respuesta.

No estabas, no estás, te fuiste.