miércoles, 20 de enero de 2010

Contar hacía atrás la volvía loca. La sensación de ir desmenuzando los números entre sus labios la excitaba tanto el ser que se sentía más poderosa. Controlaba todo en su mente.
Se decía así misma
" Si cuento hasta 6 y no pasa una persona en bicicleta quiere decir que no tengo que hacerlo"
10.....9...8.....7.....6 y no pasaba nada. Ni un solo alma. Pero ella necesitaba una segunda prueba
" Si cuento hasta 3 y la gota de café no se derrama por la taza es que no tengo que hacerlo"
6...5....4....3 y no pasa nada. Ni el café se inmutó. Pero ella necesitaba una tercera prueba.
"Si cuento hasta 0 y no llega el autobús quire decir que no tengo que hacerlo"
3...4....2......1...... y el autobús llegó, pero ella ya lo hizo.
Y los océanos de amor y de tiempo los cruzaré para tocarte.

domingo, 17 de enero de 2010

En tu cuaderno de explosiones hay fechas marcadas.
En mi lista de bagatelas situaciones complicadas.

Entre tus canciones deseos de comerme.
Entre mis poemas ganas de lamerte.

Solo queda devorarnos.
¿Por qué el verbo "comer" en tu boca suena mejor?

sábado, 16 de enero de 2010

Yo no tengo un dios,
ni creo en una religión
y tampoco creo que nadie me tenga que salvar de nada.

Pero tengo intuición
y creo en el instante justo
y también creo que alguien está a mi lado para salvarme

Por ello tengo que cuidarte como a un Dios
creo que te haré una religión
y puede que creer en tí me salve de este devenir.

jueves, 14 de enero de 2010

Yo también alguna vez quise ser Alfonsina y lanzarme al mar, pero no lo encontré mientras andaba en círculos.

A mí también me acompañó la angustia y el dolor, me arrullaban como a ella las caracolas, pero en mi caso eran voces del pasado, que me hablaban, que me hacía sentirme viva. Por eso no encontré el mar, porque esa voz no fue mi guía entre las rocas, ni me hizo un vestido para la última noche.

Mientras Alfonsina espera que sean otros quienes contesten a tus llamadas, yo te espero aquí, impasible y me repito a corazón abierto que des señales de vida, porque si yo no fui al mar es porque fuiste tú quien ocupó ese lugar, aquella tarde de invierno, cuando yo decidí no volver; y la soledad quiso llamar a la puerta donde no había marca roja.

Te confundiste de camino, tomaste mi lugar y ahora no puedo seguirte, mis círculos se cierran, me impiden respirar. Pero no será una muerte como la tuya, ahogado en el mar, la mía será de pena, con las rodillas en la arena y la espuma entre las uñas. Esperando.

martes, 12 de enero de 2010

Quisiera que me arrancaras la lengua para no hablar más,
quisiera que mi cerebro dejara de crear escenas y,
que mis manos ásperas dejaran de recorrer mi cuerpo.
Como lo hacias tu antes, como no lo harás ahora.

lunes, 11 de enero de 2010

La nada se ata a mis muñecas y me hace desear que vengas y deshagas ese nudo.
La nada es todo lo que tengo y es todo lo que te pido.
La nada no es un truco, no es un estado, no es un todo.
Nada por aquí nada por allí.