El chico de los ojos saltones descubrió su propenso miedo a llorar. Temía llorar tanto que sus ojos salieran en busca de la amada.
Aquella chica. Solamente ella.
Sus ojos eran azules, grandes, tanto; que en ellos se podría reflejar un mundo entero que el había construido a golpe de lápiz en las paredes desnudas de su habitación.
Un mundo para aquella chica. Solamente para ella.
El chico de los ojos saltones, cierra sus párpados intentando resguardarse del frío que pueda interrumpir sus pensamientos, que no le permita pensar con coherencia. Por ello cierra sus ojos a la vida y se queda metido en su fantasía.
Donde vive aquella chica. Solamente ella
jueves, 3 de septiembre de 2009
miércoles, 2 de septiembre de 2009
martes, 1 de septiembre de 2009
viernes, 28 de agosto de 2009
Me desperté en mitad de la noche. Caminé descalza sobre el suelo frio, mis pies cálidos comenzaron a transmitir aquella sensación de inseguridad que creaba en mi piel latigazos.
Llegué en la nevera, hacía días que me había prohibido comer, como un castigo severo, con la decisión de que como buena Aries, iba a ser una gran dictadora. Por ello me quedé varios minutos observando con gula la comida, me imaginaba varias situaciones en las que mi cara era felicidad y mi boca estaba repleta. En realidad, era mentira, era un burdo cuento. Mi cara era todo un dilema de angustias. Decidí cerrar y abrir la nevera varias veces con la idea de que desaparecería al comida y asunto resuelto. Eso no sucedió nunca. Lo que estaba desapareciendo era mi cordura.
Llegué en la nevera, hacía días que me había prohibido comer, como un castigo severo, con la decisión de que como buena Aries, iba a ser una gran dictadora. Por ello me quedé varios minutos observando con gula la comida, me imaginaba varias situaciones en las que mi cara era felicidad y mi boca estaba repleta. En realidad, era mentira, era un burdo cuento. Mi cara era todo un dilema de angustias. Decidí cerrar y abrir la nevera varias veces con la idea de que desaparecería al comida y asunto resuelto. Eso no sucedió nunca. Lo que estaba desapareciendo era mi cordura.
martes, 25 de agosto de 2009
Crecí entre un atmósfera putrefacta. Mis primeros pasos los empañaron el humo de la sociedad, no podía reirme por miedo a quedar deborada por los gases tóxicos de la crueldad.
No lloraba por temor a que mi cara de muñeca de porcelana no viera nuevos horizontes.
Viví deprisa, caminé despacio. Me rompí los huesos escalando las posiblidades y allí nada, allí no encontré nada.
No lloraba por temor a que mi cara de muñeca de porcelana no viera nuevos horizontes.
Viví deprisa, caminé despacio. Me rompí los huesos escalando las posiblidades y allí nada, allí no encontré nada.
miércoles, 19 de agosto de 2009
lunes, 17 de agosto de 2009
Aquella noche, en el sillón quise ser tuya.
Que tus párpados me abrigaran, me abrazaran con las pestañas y me llevaran a un mundo de deseo y pasión.
Quise que tus manos se adentraran en mi interior, que tocaran puntos que ensalzaran mi feminidad. Sentirme como un instrumento, que sonara al ritmo de tus fantasías.
Me digiste, aquella noche, entre sudor y saliba, que estando conmigo nunca saldrias de mi
Que tus párpados me abrigaran, me abrazaran con las pestañas y me llevaran a un mundo de deseo y pasión.
Quise que tus manos se adentraran en mi interior, que tocaran puntos que ensalzaran mi feminidad. Sentirme como un instrumento, que sonara al ritmo de tus fantasías.
Me digiste, aquella noche, entre sudor y saliba, que estando conmigo nunca saldrias de mi
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