martes, 1 de septiembre de 2009

La chica del pelo tricolor acaba de morderse la lengua por miedo a llorar en presencia de personas extrañas. Cuando se dió cuenta, la sangre bajaba hacia su estómago.
No es tan dulce como creía.
Prefiere tragarse las lágrimas

viernes, 28 de agosto de 2009

Me desperté en mitad de la noche. Caminé descalza sobre el suelo frio, mis pies cálidos comenzaron a transmitir aquella sensación de inseguridad que creaba en mi piel latigazos.
Llegué en la nevera, hacía días que me había prohibido comer, como un castigo severo, con la decisión de que como buena Aries, iba a ser una gran dictadora. Por ello me quedé varios minutos observando con gula la comida, me imaginaba varias situaciones en las que mi cara era felicidad y mi boca estaba repleta. En realidad, era mentira, era un burdo cuento. Mi cara era todo un dilema de angustias. Decidí cerrar y abrir la nevera varias veces con la idea de que desaparecería al comida y asunto resuelto. Eso no sucedió nunca. Lo que estaba desapareciendo era mi cordura.

martes, 25 de agosto de 2009

Crecí entre un atmósfera putrefacta. Mis primeros pasos los empañaron el humo de la sociedad, no podía reirme por miedo a quedar deborada por los gases tóxicos de la crueldad.
No lloraba por temor a que mi cara de muñeca de porcelana no viera nuevos horizontes.

Viví deprisa, caminé despacio. Me rompí los huesos escalando las posiblidades y allí nada, allí no encontré nada.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Acabo de despertarme y ya me duele el corazón.
Empapado en sangre y sudor, dejó de palpitar a las tres de la mañana, cuando tu mano dejó de acariciarlo. Ahora busco frenética la solución.
Me quedan 5 minutos.

lunes, 17 de agosto de 2009

Aquella noche, en el sillón quise ser tuya.
Que tus párpados me abrigaran, me abrazaran con las pestañas y me llevaran a un mundo de deseo y pasión.
Quise que tus manos se adentraran en mi interior, que tocaran puntos que ensalzaran mi feminidad. Sentirme como un instrumento, que sonara al ritmo de tus fantasías.

Me digiste, aquella noche, entre sudor y saliba, que estando conmigo nunca saldrias de mi

sábado, 15 de agosto de 2009

Lamento ser esa chica, rubia, de ojos grandes y llamativos;
que, a veces, pide perdón sin saber lo que ha hecho mal.
Que siente frustración y miedo por el devenir.

viernes, 14 de agosto de 2009

Se fue quitando el vestido de una manera fácil y sensual, nada preconcebida y muchos menos descarada. Se fue deslizando poco a poco debido al sudor que le recorría al espalda.Estaba deseando ser tocada, examinada, observada por aquel acompañante. Sabía que no era la manera más adecuada, pero ella nunca había jurado lealtad a la educación. Le gustaba el descaro, y ese era su traje de noche.

Era para él, solo para él de puertas para dentro, por completo. No el intimidaba. Jugaba bien sus cartas, ponía sus reglas y marcaba su terreno. Pero no se dió cuenta de cerrar su corazón, de que esa noche quedaría embriagada por una sensación que su cuerpo habái tenido. El amor.

Marta quedó marcada para siempre.