Siento mis piernas entumecidas, pero no de moverme, sino todo lo contrario, de estar fijada en una misma marca en el suelo. Sueñan con andar, con correr, con pasearse por lugares que mis ojos no han podido, ni si quiera, conocer.
Hoy he decidido conocer dos mundos, en el que uno actúa por inercia, y en el que uno puntualiza y supervisa. No se si destaco en alguno. Hubiera querido no enfrentarme a ninguno, hacer una bola de papel de los dos y tirarla a una basura, como una bomba, y salir corriendo queriendo que la explosión no me manche de negro mis nuevos zapatos.
Realmente, he llegado, pero no se si me quedaré mucho tiempo
viernes, 31 de julio de 2009
domingo, 19 de julio de 2009
martes, 30 de junio de 2009
martes, 23 de junio de 2009
lunes, 22 de junio de 2009
Fría y sudorosa, con ganas de salir corriendo por temor a no poder corresponderle, o quizás a que ella no fuera la correspondida. Una suave manta le cubrió durante varios minutos su desnutrido cuerpo, desnutrido de amor, de caricias, de sentimientos. Hacía mucho tiempo que había perdido la fe en sentirse amada, en ser correspondida.
Lentamente se dejó llevar por el ambiente, cerró los ojos, se inclinó y sus cabellos dorados se extendieron por aquella cama que dentro de unas pocas horas iba a ser testigo de la fusión de dos seres, de dos ingenuos muchachos. Durante un momento sintió el peso de otro cuerpo cercano a ella, que no la tocaba, que no estaba cerca de ella, pero que podía notar, palpar, degustar.
"¿Puedo acercarme más?" fue lo que la hizo volver a la realidad, una pregunta ante la que no se veía capaz de contestar. Nadie le había enseñado que las acciones emiten causas y efectos, que lo que ella decidiera ahora, anudaría su destino y nunca más podría volver atrás. Ella pensaba que demasiado cerca ya estaba, que si lo hacía más, su cuerpo explotaría en mil pedazos y por eso se estremeció y se acurrucó más hasta que sus brazos cobijaron sus piernas. Pero inconscientemente se relamió los labios. Maldiciéndose, de su boca no pudo salir otra cosa que aquella frase que golpeaba la puerta con sus nudillos. "Por favor hazlo".
Con cada milímetro que la boca de él avanzaba hacia la suya, el chico volvía a repetir la frase una y otra vez, como un estribillo de una melodía que hacía vibrar las cuerdas que ataban a esa pobre muñeca al teatro de esta situación.
Y cuando ya pudo notar su aliento impregnando sus labios, sin tan ni si quiera abriendo los ojos en todo este tiempo, su mano cobró vida, y tocando levemente su nuca, aproximo los labios inocentes, que comenzaron a desarrollar una vida indecente, sin ser dueños de nadie, al unísono, al compás.
Aquella vida indecente de labios, fue digerida durante dos años.
Lentamente se dejó llevar por el ambiente, cerró los ojos, se inclinó y sus cabellos dorados se extendieron por aquella cama que dentro de unas pocas horas iba a ser testigo de la fusión de dos seres, de dos ingenuos muchachos. Durante un momento sintió el peso de otro cuerpo cercano a ella, que no la tocaba, que no estaba cerca de ella, pero que podía notar, palpar, degustar.
"¿Puedo acercarme más?" fue lo que la hizo volver a la realidad, una pregunta ante la que no se veía capaz de contestar. Nadie le había enseñado que las acciones emiten causas y efectos, que lo que ella decidiera ahora, anudaría su destino y nunca más podría volver atrás. Ella pensaba que demasiado cerca ya estaba, que si lo hacía más, su cuerpo explotaría en mil pedazos y por eso se estremeció y se acurrucó más hasta que sus brazos cobijaron sus piernas. Pero inconscientemente se relamió los labios. Maldiciéndose, de su boca no pudo salir otra cosa que aquella frase que golpeaba la puerta con sus nudillos. "Por favor hazlo".
Con cada milímetro que la boca de él avanzaba hacia la suya, el chico volvía a repetir la frase una y otra vez, como un estribillo de una melodía que hacía vibrar las cuerdas que ataban a esa pobre muñeca al teatro de esta situación.
Y cuando ya pudo notar su aliento impregnando sus labios, sin tan ni si quiera abriendo los ojos en todo este tiempo, su mano cobró vida, y tocando levemente su nuca, aproximo los labios inocentes, que comenzaron a desarrollar una vida indecente, sin ser dueños de nadie, al unísono, al compás.
Aquella vida indecente de labios, fue digerida durante dos años.
domingo, 21 de junio de 2009
Que traicionera es esta ciudad.
Callejuela que te hacen perderte en la apacible noche.
Noche que hace ver las cosas de otra manera, ese fervor, esas ganas de más, de no tener y querer, de necesitar.
Y en el momento menos apetecible, tu reflejo en el espejo de la puerta, creí que te habías ido de mi cabeza, quise cerrar los ojos y que solo fuera mi imaginación, pero eras tú, la calle nos había hecho cruzarnos.
Sentimientos que nunca acabaron, ganas de tí y una sola acción que he creado en mi cabeza todas las noches.
¿Estás sola? te invitio a subir.
Callejuela que te hacen perderte en la apacible noche.
Noche que hace ver las cosas de otra manera, ese fervor, esas ganas de más, de no tener y querer, de necesitar.
Y en el momento menos apetecible, tu reflejo en el espejo de la puerta, creí que te habías ido de mi cabeza, quise cerrar los ojos y que solo fuera mi imaginación, pero eras tú, la calle nos había hecho cruzarnos.
Sentimientos que nunca acabaron, ganas de tí y una sola acción que he creado en mi cabeza todas las noches.
¿Estás sola? te invitio a subir.
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